Hoy, todos nos reuníamos entorno a la mesa para celebrar el día de
Navidad... sentíamos cerca a familiares y amigos, que es estos días nos
llamaban o escribían para hacernos llegar sus felicitaciones y con ellas sus
mejores deseos...
Son días de fraternidad, días de compartir el amor... el amor que Dios nos
tiene a nosotros sus hijos, ofreciéndose en un niño, en el Niño de Belén, el
verbo se hizo hombre y acampó entre nosotros...
Y ahora que ya es Navidad, ¿Qué pasa con nosotros? ¿Qué hago yo ahora?
Tenemos que cuidar a ese niño que en la noche de ayer nacía, para quedarse
con nosotros, en nuestros corazones e iluminar nuestro camino... seamos ejemplo
vivo de su palabra... y que como maría sepamos acoger con los brazos abiertos
lo que el Señor tiene preparado para cada uno de nosotros....

No hay comentarios:
Publicar un comentario