Hoy, cuando pensaba como dar forma… a “Déjate sanar” pensaba
que a lo largo de mi corta vida, muchas veces cuando digo que voy a confesarme
la gente se extraña… y me dicen que ellos llevan sin confesar desde hace años…
algunos desde la confirmación… otros que desde la boda… o incluso desde la comunión de sus hijos… y
dicen que ellos no tienen pecados… otros que ellos no tienen por qué contarle
al cura sus pecados, que a él no le importa… que no entienden porque la
confesión tiene que ser un acto más o menos regular… y en verdad yo pienso…
¿sabemos el significado? ¿lo que implica la confesión?
La confesión es un sacramento, concretamente el 4 sacramento…
y se acude a el, cuando fallamos a alguno de los 10 mandamientos…
Muchos se acercar a la confesión sin una preparación previa…
sin un examen de conciencia completo… que nos hace plantearnos como estamos
nosotros, en que fallamos, como personas, como cristianos…
Sentirnos pecadores es uno de los mayores regalos que
tenemos las personas, porque nos llevan a evaluarnos a nosotros mismos, nos
hace pequeños… nos hace humildes…
La confesión es perfecta si nuestra disposición ante ella es
sencilla, sentida… y con ganas de ser perdonados… y de no volver a pecar…
El pecado nos rodea por todos los rincones... Y es difícil no
caer en el pecado… en la tentación… pero para ello tenemos la confesión para
poder recapacitar e intentar no volver a tropezar con esa piedra que mancha
nuestro expediente, nuestro curriculum…
FELIZ SÁBADO


No hay comentarios:
Publicar un comentario