Tras mucho tiempo desaparecida entre estas líneas, retomo hoy mi blog, para ir presentado nuestra particular Semana Santa #yomequedoencasa.
En estos días de confinamiento, queremos acercar desde la Parroquia de Numancia de La Sagra, nuestro pequeño granito de arena en esta Semana Santa diferente... iremos compartiendo con vosotros diferentes reflexiones de los días de la Semana Santa, en la que irán participando gran parte de nuestra comunidad.
Para empezar, os dejo el enlace del Viacrucis del Viernes de Dolores 2020, en el que participan niños del grupo de Confirmación, Jóvenes, Madres...
Hoy quiero compartir con todos vosotros, esta carta que escribí hace años para una oración del Mes de Mayo... Espero que os guste.. y os ayude a acercaros a María.
Querida María: Hoy como cada noche vengo ante ti para tener un momento de oración y agradecerte lo vivido cada día. Estamos en el mes de mayo y parece que solo me acuerdo de ti en este mes. Madre hazme caer en la cuenta de que no solo en este mes de mayo estas con nosotras, sino que cada día, cada segundo Tú estas a nuestro lado, dándonos tu Amor, tu protección de Madre, cuidando de cada una de nosotras., cuando lloramos, Tú secas nuestro llanto, cuando tenemos frío, Tú estas ahí para cubrirnos con tu manto. Tu Amor de Madre, cuida cada uno de mis pasos en este camino tan lleno de obstáculos, pero sé que si confío en Ti, el camino se allana porque camino de tu mano. Como Madre, no paras de amarme, y yo sin embargo no se apreciarlo, ya que en algunos momentos puedo llegar a negarte o despreciarte; por ello en este día te pido perdón por aquellos momentos en que no sé apreciar la Madre tan maravillosa que eres. Enséñame a amarte, ablanda mi corazón, para que se parezca al tuyo y así cuando me mires desde arriba veas tu corazón reflejado abierto a los demás y lleno de vida. No dejes que sea espectadora, sino que me hagas darme hasta el final como solo Tú y Cristo sabéis. Gracias por estar a mi lado, por que me enseñas en silencio, en los pequeños detalles del día a día. Porque me has enseñado que el esfuerzo siempre merece la pena por pequeña o grande que sea la causa. Gracias por elegirme, porque muchos son los llamados y pocos los elegidos. Un abrazo.
Muchas veces algunas personas me preguntan que si me pagan
por dar Catequesis… o por ser monitora en instituciones religiosas… y yo en
cierto modo me asombro… como la gente puede pensar que te pueden pagar por dar
catequesis… o por estar de voluntaria en instituciones religiosas… yo me
pregunto… si pagasen… ¿Estaríamos en peligro de extinción? Ser cristiano, ir a
la iglesia no está de moda… no atrae a la gente… quizá si pagasen las iglesias están
llenas… pero es que las cosas no se hacen por dinero… se hacen porque te sale
de dentro… ¿cuándo ayudas a un amigo te pagan? Pues esto es igual… yo siento la
necesidad de darme a los demás como en su día otros se dieron para que hoy sea
lo que soy…
Cuando ayudas a los demás entra en juego la palabra
gratitud, que no gratuidad… Para mí el mejor pago es ver como los niños y como
sus familias te saludan con agrado… ver que en ellos queda una semillita que
ahora ellos tienen que regar para que crezca y de olor, belleza para con los
demás… y el darte a los demás viene aparejado de la palabra “amor” porque como
decía San Ignacio… en todo amar y servir… cuando amas lo que haces, cuando amas
a tu prójimo todo sale solo… aunque también es verdad que no todo en este
camino es un “camino de rosas” valga la redundancia… porque son muchas las
piedras, los muros… que nos encontramos en el camino… y muchas veces esas
piedras, esos muros vienen desde tus iguales, desde dentro… pero yo siempre
digo: ¿Por qué estoy aquí? Y sabiendo el sentido por el que caminas, por
pedregoso que sea el camino… sigues caminando… porque haciendo referencia de
nuevo a San Ignacio… decía, en tiempos de tribulación no hacer mudanza…
Después
de un tiempo desaparecida, y tras varias peticiones de que no deje de escribir,
quiero compartir con vosotros esta reflexión:
Hace
tiempo que observo a mi alrededor y me doy cuenta de que los valores se están
perdiendo, perdemos el sentido de nuestras vidas porque nos dejamos guiar por
otras cosas que nos despistan, que en ese preciso momento llama nuestra
atención... pero que luego es como si no hubiesen pasado porque no calan en
nosotros.
Lo
mismo nos pasa en nuestra vida como cristianos... decidimos hacernos una
religión a nuestra manera... llena de cosas que a mí me convienen... que nos
llaman la atención en ese momento... pero nos olvidamos del verdadero
sentido... del signo... de lo que significa, y solo por qué a mí me gusta así.
Creemos lo que nos conviene, creemos a nuestra manera...
Yo
muchas veces hablo de cómo se vive hoy la religión… una religión que no está de
moda… que en muchas ocasiones… aburre… y la tomamos como si de un supermercado
se tratase, al que vamos, pasamos, miramos y elegimos lo que queremos o lo que
necesitamos… pero siempre elegimos a nuestro gusto….
¿Eso
es vivir como cristianos? Hoy si creo… pero mañana no… hoy voy a misa mañana
no… y pasado sí… y comulgo, aunque haya faltado a la Eucaristía dominical…
total… yo no he pecado… yo no he matado a nadie se atreven a decir
algunos...
¿Pero
sabemos lo que es pecar?
Hay
que reconocer el pecado, en la falta de los mandamientos de la ley de Dios…
pero el problema está en: ¿Sabemos cuáles son los mandamientos?
Es
momento de pararnos a reflexionar… ¿Cómo vivo yo la FÉ?
FELIZ DIA de la VIRGEN DE FÁTIMA!!! FELIZ 13 de MAYO!!!
Cuando llega nuestro cumpleaños… el día de reyes… o
diferentes acontecimientos muchas veces nos preguntan que queremos que nos
regalen… hay veces que hasta dudamos en lo que queremos… ¿Por qué? Porque en muchas
ocasiones no sabemos lo que queremos, porque ya lo tenemos “todo”.
Llenamos nuestras vidas de útiles y de cosas que en ese
momento se nos antojan… pero que realmente no necesitamos…
Hoy es un día de pararnos a pensar, cuantas cosas tengo… que
no utilizo, que no me sirven para nada… pero ahí están, en el armario, encima
de la estantería… cogiendo polvo y ocupando espacio…
¿Qué necesito yo en mi vida? ¿Tengo lo que necesito? O ¿Me
sobra la mitad de lo que tengo?