viernes, 13 de enero de 2017

Momentos de intimidad...




A lo largo de la vida… nos gusta estar rodeados de la gente que nos quieren… y sobre todo de las personas a las que nosotros queremos… nos gusta la alegría que da estar con ellos… en muchos casos hablamos de que no nos gusta la soledad… pero al igual que demandamos esos momentos con gente, también nos gusta en otros estar a solas… pero… ¿y estar a solas con Dios?... sobre todo en la juventud… muchas veces se nos habla de Dios… pero no sabemos cómo hablar con Él… nos falta experiencia… nos falta práctica… y es que en muchos casos (en la mayoría) desde pequeños se nos enseña que rezar, que hablar con Dios es rezar las oraciones fundamentales del cristiano, y como bien he dicho en anteriores publicaciones “como un papagayo”… pero yo me pongo a pensar… y eso es más bien un monólogo que nos hemos aprendido de memoria… y muchas veces no sabemos ni lo que estamos diciendo… pero no… para estar a solas con Dios, nos tenemos que dejar mirar por Él, tenemos que presentarnos a Él haciéndole llegar como estamos o como nos sentimos y dejar que luego el en el silencio toque nuestros corazones… y en confianza Él se manifiesta de muchas maneras…
¿Estamos dispuestos a dejarnos mirar por Él? O por el contrario… ¿queremos seguir siendo monologuistas de oraciones?



En tu desnudez

Te sentirás solo, sin testigos.
Te encontrarás aislado, sin puentes.
Te abrumará el silencio, sin palabras.
Te dolerá el olvido, sin aplausos.
Te inquietará la duda, sin respuestas.
Te pesará la carga, sin ayudas.
Te asustará el compromiso, sin seguridades.
Te verás desnudo, sin mentiras.
Y Yo seré tu testigo, tu puente y tu palabra.
Yo seré tu aplauso, tu respuesta y tu apoyo.
Yo seré tu refugio y amaré tu desnudez
y te enseñaré a vivir de verdad.
 
José Mª Rodríguez Olaizola, sj 
 
FELIZ VIERNES!!!

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