Después de días, desaparecida, vuelvo con una publicación
que llevo dando vueltas todos estos días en los que no he escrito…he querido
titular mi post con: De usar y tirar… porque en estos últimos tiempos que
vivimos estamos acostumbrados a usar productos de “usar y tirar” valga la
redundancia…
Nos reunimos con nuestros amigos y familiares, para comer,
para tomar algo… y usamos la vajilla y
la cubertería de usar y tirar con el aliciente de “así terminamos antes de
recoger… y no tenemos que fregar…” cuando antes, nuestros abuelos y
antepasados, cuando se reunían entorno a la mesa aprovechaban para festejar y
celebrar y sacaban la vajilla y la cubertería nueva, la buena, solían decir…
porque ellos celebraban la alegría, la unión, la fraternidad… pero sin embargo
nosotros nos hemos vuelto “cómodos” y “acomodados” y no valoramos el sentido o
incluso el significado de las cosas…
Cuando daba vuelta a qué escribir y como escribir sobre este
tema, encontré una noticia de periódico de tirada nacional, un artículo que
hablaba sobre este tema, y me voy a permitir el lujo de extraer algunas de las líneas
del mismo, porque me pareció muy bueno, y sobre todo muy acorde con lo que yo
quería trasmitir.
“Desde hace
pocos años son muchos los productos de 'usar y tirar'. Si bien este tipo de
objetos han favorecido el crecimiento económico, su utilización se ha extendido
a otros dominios de la vida, instaurándose una verdadera cultura de esta
práctica que está acabando con valores como cuidar, mimar o reparar”
No solo usamos cosas, de usar y tirar, sino que hemos extendido
esto a otras facetas de nuestra vida, como puede ser las amistades… vivimos tan
encerrados en nosotros mismos, que utilizamos a las personas y luego las
tiramos, en el sentido de que cuando necesitamos algo, buscamos a esa persona
que nos pueda resolver nuestro problema y luego si te he visto no me acuerdo.
Valoramos tan poco las cosas, porque desde pequeños se nos ha ido dando de todo “en mayor o menor medida” pero yo observo que las nuevas generaciones van a fomentar más aún el usar y tirar, porque no perciben el verdadero valor de las cosas, no saben lo que cuesta ganárselas… sino que tenemos cuanto pedimos…
Es hora de pararnos en la presencia de nuestro Señor Jesús a hacer una pequeña reflexión, o quizás una autocrítica con nosotros mismos… y decir… ¿Señor, que hago yo? ¿Soy una de esas personas que no valoro, ni mimo las cosas y utilizo el “usar o tirar”? ¿Cómo trato yo a mis amigos? ¿A mis familiares? ¿A mi prójimo?
Que esta reflexión nos sirva también para prepararnos a la
Cuaresma…
FELIZ SÁBADO!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario